
Hay cuatro hipótesis acerca de esta tradición que son las más extendidas y se transmiten con el tiempo, aunque ninguna tiene patente de certeza absoluta:
El jueves era el día libre del servicio doméstico.
Se dice que en las casas más pudientes, las empleadas del hogar dejaban el sofrito listo los miércoles por la noche y se marchaban para disfrutar de su día libre. De este modo, la señora de la casa solo tenía que ponerlo a calentar el jueves y echar el arroz para hacer la paella.
Al hilo de esta teoría, hay quien dice que, al no haber servicio los jueves, las familias salían a comer fuera y que los restaurantes se esmeraban en preparar la paella los jueves como plato estrella para atraer a las familias más acaudaladas de las ciudades españolas.
Los pescadores distribuían la pesca los lunes al interior del país.
Los miércoles solía estar ya entregada en todos los puntos y rincones de la península, con lo cual los restaurantes podían hacer paella los jueves. No obstante, esta teoría quizá sea la que menos convence porque, como ya es sabido, la paella valenciana tradicional no lleva pescado.
Las sobras de los bares.
Otra teoría, esta algo más turbia, reza que en los bares y restaurantes del país aprovechaban para hacer paella los jueves y así quitarse de enmedio el excedente de pescados, carnes y verduras de toda la semana, ya que los viernes hacían la compra de productos frescos.
Esto con Franco ya pasaba.
Sin duda es la teoría más sorprendente de todas y asegura es que el jueves es el día de la paella por culpa de Franco. Se dice que durante los años 60 solía salir todos los jueves a comer fuera de palacio (a veces de incógnito) y siempre pedía su plato preferido: la paella.
Como Franco era muy de imponer tendencias en la época, los restaurantes se esforzaban al máximo por tenerla lista por si acaso apareciese por sorpresa en una de sus mesas.
A menudo viajaba por el país lo cual explicaría que la costumbre se extendiera por toda España, instaurando el jueves como el día de la paella.
En el sector hostelero, la mayoría de respuestas se limitan a decir que es “tradición” y que es algo que se ha hecho siempre, pero nadie parece saber realmente el porqué.
De cualquier manera, el cartel de “los jueves hay paella” en los menús de muchos restaurantes es, y seguirá siendo, una marca distintiva de nuestra cultura y de nuestra historia.




