
Aparace ya mencianada en ‘La odisea’, de Homero
La Morcilla cruda de cerdo en principio contiene sangre entre sus ingredientes y suele asociarse tradicionalmente a la matanza del cerdo.
Dentro de la cultura occidental, se come originariamente en Finlandia, en el Reino Unido y la mayoría de países del sur de Europa y posteriormente ha sido exportado a otros de América. Hay diversas variedades locales según el país, por ejemplo en algunos lugares de Asia también existen embutidos que, a pesar de ser diferentes, también contienen sangre como uno de sus ingredientes, el que más se acerca a la morcilla es quizás el dinuguan o «carne de chocolate» de las Filipinas, una antigua colonia española. En algunos lugares existen variantes que contienen granos de arroz cocido a su interior (morcilla con arroz), también hay de sangre y cebolla (morcilla de cebolla).
La palabra en castellano morcilla procede del céltico mukorno que significaba «muñón» mezclada con el significado del vasco mukurra, que se refiere a un objeto voluminoso y disforme. La morcilla castellana se llama en portugués morcela, en francés boudin, en alemán Blutwurst, en flamenco bloedworst o beuling, en italiano sanguinaccio, en inglés black pudding, etc.
Según el filósofo griego Platón (Mithaïcos , 428 aC), la morcilla fue inventada por el griego Aftónitas.
La morcilla aparece ya mencionado a la Odisea de Homero. La primera descripción de ‘botifarró’ escrita en catalán se encuentra en el libro de cocina catalana medieval llamado Llibre del Coch, del maestro Robert.
Foto: Morcilla de arroz (La Canasta)



